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Recordando a Alexander Von Humboldt - Padre de la Geografía Moderna


Alexander von Humboldt. 
 Dibujo de Fraçois Gérard, 1795.
Alexander von Humboldt nació el 14 de septiembre de 1769, en la ciudad de Tegel, muy cerca de Berlín, en el seno de de una familia aristocrática. Su padre fue chambelán del rey de Prusia, mientras que su madre, Elizabeth Colomb, heredera de una importante fortuna, destacó por ser una mujer de costumbres extraordinariamente avanzadas para la época, que marcarían hondamente la personalidad de Alexander.

Humboldt recibió educación en el Palacio de Tegel.
Educado en un ambiente liberal, junto a su hermano Wilhelm, Alexander von Humboldt se sumergió desde su más tierna infancia en ambientes de estudio y discusión intelectual bajo la enseñanza de algunos de los sabios más distinguidos de Berlín, entre ellos, el escritor Joachim Heinrich Campe y, sobre todo, el educador y consejero, Gottlieb Johann Christian Kunth, a quien le debió su excelente francés y el haberle introducido en la tertulia de Marcus Herz y su esposa Henriette, uno de los círculos culturales más importantes de la capital prusiana ilustrada.

Más allá del naturalista y explorador universalmente conocido por sus viajes y expediciones a diferentes regiones del planeta, Alexander von Humboldt fue un científico de primer orden avanzado a su tiempo, que puso su multidisciplinar intelecto al servicio del desarrollo científico de la humanidad.

Sus proyectos de exploración geográfica, enmarcados en los principios de la Ilustración, no sólo consiguieron reunir y difundir el saber sobre campos tan diversos como la geografía moderna, la climatología, la geología, la mineralogía, la astronomía, la botánica y la vulcanología, sino que pusieron en cuestión viejos conceptos sobre el orden natural establecido, abriendo nuevos horizontes al desarrollo de las ciencias naturales y sociales.

Viaje de Humboldt a Canarias

5 de junio de 1799, Humboldt y Bonpland parten de a Coruña 
a bordo de la corbeta Pizarro rumbo a las Islas Canarias.
Humboldt y Bonpland zarparon de A Coruña con la corbeta española “Pizarro” rumbo a las islas Canarias, donde hicieron una escala en la Graciosa y un breve recorrido por Tenerife entre el 19 y el 25 de junio de 1799. Ascendieron al cráter del Pico del Teide y realizaron experimentos para el análisis del aire. En el Diario Humboldt anotó que pasaron “seis días en Tenerife, Santa Cruz, Laguna, Puerto Orotava y en el pico del Teide”.

En esta estancia canaria podemos ver con claridad la sugerente mezcla entre lo objetivo y subjetivo en la obra de Humboldt. En este sentido es destacable el apunte que hace al llegar al muelle de Santa Cruz, cuando entrevé entre las nubes el pico del Teide en toda su majestuosidad, complementario del que hace sobre sus mediciones con el cronómetro de Berthoud o el sextante de Ramsden, garantía métrica de lo que dice y luego compara con otros viajeros. Sobre sus sensaciones, podemos citar pasajes del Diario en los que destaca el paisaje urbano de Santa Cruz: “En las estrechas calles transversales, entre los muros de los jardines, las hojas colgantes de las palmas y de las plataneras forman paisajes arqueados, sombríos: un refresco para el europeo que acaba de desembarcar y para el que el aire del país es demasiado caluroso”.

Asimismo, la estancia canaria se caracterizará por sus aportaciones botánicas, como la descripción de la violeta del Teide, especialmente a la geografía de las plantas. Humboldt representaría la geografía de las plantas aplicada al Teide en un interesante dibujo publicado en el Atlas del Viaje como Tableau Physique des Iles Canaries. Geogaphie des Plantes du Pic de Tenerife, fundado además en las observaciones de Leopold von Buch y Christian Smith. Las observaciones astronómicas hechas en Canarias fueron publicadas por Jabbo Oltmanns en 1810 en París como Recueil d’observations astronomiques, d‘operotions trigométriques et de mesure barométriques.

Asimismo hay que destacar las preciosas descripciones de las islas Canarias, donde además de su valoración sobre temas de gran transcendencia científica como el vulcanismo o la geografía vegetal, nos dejó unas bellas páginas sobre la población aborigen y la sociedad canaria de finales de siglo.

Humboldt y Canarias

Alexander von Humboldt en su biblioteca de Berlín. 
Eduard Hildebrandt, 1856.
Influenciado por los estudios de ilustres científicos como Charles Borda, Auguste Borussonet y Leopold von Buch, Alexander von Humboldt aprovechó su estancia en Tenerife para realizar un análisis pormenorizado de Las Cañadas y del Teide.
El hecho que Humboldt hiciera de la medición y el inventario una parte central de su método científico, fue fundamental para que el naturalista clasificara una buena parte de las plantas que vio en la isla, así como también de las piedras, los minerales, las lavas basálticas y vítreas, llamándole especialmente la atención la piedra pómez y la obsidiana.

Vale hacer notar que el Teide fue el primer volcán activo que visitó Humboldt dentro de una serie de volcanes existentes en el continente europeo y americano, extrayendo importantes conclusiones acerca de su fisonomía y la antigüedad de sus rocas. En este sentido, también realizó un influyente análisis sobre el origen de las piedras basálticas sentando las bases científicas de la geología moderna que tendrían especial influencia en las tesis del geólogo James Hutton.

Sus postulados transdisciplinares contribuyeron a que se estableciera un cruce entre teorías de pensadores de diferentes épocas históricas y a que se superaran muchas de los conceptos de la escuela neptunista, lo que le posibilitó el nacimiento de una nueva ciencia: la vulcanología.

Sería difícil ponderar las observaciones científicas realizadas por Humboldt durante su estancia en Tenerife. Baste señalar, por último, la distribución geográfica que hiciera de las islas occidentales, tomando como referencia Tenerife donde estableció cinco pisos de vegetación en el Valle de La Orotava, durante el recorrido que hizo desde el mar hasta el Teide: la zona de las viñas; la zona de los laureles; la región de los madroños, laureles y pinos; y la cuarta zona y la quinta zona pobladas de retamas y gramíneas.

Ver también:
  1. Alexander von Humboldt - Mirador de Alexander von Humboldt
  2. 220 aniversario de la estancia de Humboldt en la Isla de Tenerife

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