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El misterio y naufragio del Valbanera

El vapor Valbanera, en aguas del puerto de Santa Cruz de La Palma

El naufragio del Valbanera, denominado el Titanic de los pobres, que durante años cubrió la línea regular España-Cuba, es uno de los capítulos más negros de la historia de la emigración española. El histórico buque, de la compañía Pinillos, Izquierdo y Compañía, que a principios del siglo XX trasladaba a miles de emigrantes españoles a América, se hundió sin dejar supervivientes, casi todos isleños, en circunstancias aún sin aclarar, entre el 9 y el 12 de septiembre de 1919. El pecio permanece en el fondo del mar en las arenas movedizas del Bajo de la Media Luna, a cuarenta millas al oeste de Cayo Hueso.

EL MISTERIO DEL VALBANERA

Es este un naufragio cubierto de tanta arena como de misterios.

Capitán Martín
Era el primer viaje del capitán Ramón Martín Cordero en el Valbanera; había sido transbordado desde su último destino, el Balmes. La razón era simple, el anterior capitán había sido despedido fulminantemente por una gravísima falta. Sin embargo, lejos de estar entusiasmado, el capitán Martín se encontraba inquieto. No, en principio no se trataba de premoniciones, su preocupación la explicaba el hecho de que parte de la tripulación había sido renovada: tenía bajo su mando a varios novatos en un viaje en que se esperaba completar la capacidad total de pasaje más unas bodegas repletas de mercancías.

Y llegó el momento de zarpar. Era el diez de agosto de 1919. El puerto de Barcelona vio al Valbanera largar amarras y zarpar hacia los numerosos puertos españoles donde haría escala antes de dar el gran salto al Atlántico que le llevaría a su profundo destino, dejando atrás algunos signos que los supersticiosos sabrían descifrar como marcas del destino…

Vapor Valbanera, propiedad de la familia Pinilllos
Todo comenzó un lejano día de 1906. La familia Pinilllos, a la que pertenecía el barco, era devota de la Virgen de Valvanera, venerada en Extremadura, por ello escogieron este nombre para bautizar la nueva adquisición de la Compañía, pero un error ortográfico provocó un cambio y el barco fue botado como Valbanera, lo que hizo fruncir el ceño a los más medrosos. Pero fue este un hecho olvidado ya que en trece años (¿trece?) el Transatlántico había ido y venido por el Atlántico y el Mediterráneo sin ningún incidente remarcable. Pero aquel veintiuno de agosto de 1919, en el puerto de Santa Cruz de La Palma un suceso despertó las suspicacias de los temerosos: una maniobra brusca del Valbanera hizo que una de sus anclas se soltara y quedara atrapada en el lodo submarino. 

Alguno de los testigos quizá recordó un extraño incidente ocurrido en el puerto de Las Palmas pocos días antes; en el momento de embarcar, un niña de cinco años escandalizó a todos los presentes con un pataleta descomunal, se negaba a entrar en el barco pues decía con mucho convencimiento que la nave se iba a hundir. Se trataba de la pequeña Ana Pérez Zumalave que viajaba con destino a Cuba en compañía de su madre y sus cuatro hermanos, esperados todos por su padre en La Habana. A duras penas la señora Zumalave arrastró más que subió a la niña a bordo.


Parte de los pasajeros y tripulación en e puente del Valbanera (clic para aumentar)

Tal vez, recordando el episodio de la niña, el capitán escribió una carta que causó desconcierto a su esposa. Se la envió desde La Palma y entre otras cosas decía "... de no perder la vida en este primer viaje, a la vuelta tendré el placer de que mi hija me tire de la americana".

Tras una corta estancia en San Juan de Puerto Rico, el Valbanera atracó en el puerto de Santiago de Cuba el cinco de septiembre. Los Pérez Zumalave decidieron abandonar la nave: Anita hizo toda la travesía completamente aterrorizada sin dejar de repetir que el barco se iba a hundir. Su madre decidió que harían el resto del camino por tierra. Lo sorprendente es que les acompañaron 736 pasajeros más, lo que extrañó a gran parte de la tripulación pues la mayoría de ellos había pagado su pasaje hasta La Habana. ¿Qué extraña fuerza les obligó a bajar del buque al otro lado del país? ¿Les contagió el miedo la pequeña Ana? Al tocar tierra no podían imaginar que esa decisión les salvaría la vida.

Oficiales del transatlántico español Valbanera
A la hora de zarpar, las previsiones meteorológicas vaticinaban un huracán. El capitán Martín haciendo los cálculos correspondientes decidió que le daría tiempo de llegar a su próximo destino. El Valbanera salió esa misma noche rumbo a La Habana.

El día nueve de septiembre un violento huracán azotaba las costas caribeñas. Ya en la noche, en el puerto de La Habana los pasajeros del transatlántico Montevideo creyeron escuchar la sirena de un barco y ver sus luces; dedujeron que se trataba del Valbanera, dado que era el único navío que se esperaba a esas horas. Los vigías del Morro vieron como un vapor hacía señales morse con su lámpara, dos destellos largos más uno corto que quería decir "necesito práctico". Se le comunicó desde tierra que el estado de la mar no permitía la salida de nadie. Desde el barco contestaron, también en morse, que intentarían capear el temporal mar adentro.

El naufragio del Valbanera


No se volvió a tener noticias del Valbanera hasta las 11:15 PM del 12 de septiembre, momento en que la estación de Key West recibió un aviso telegráfico preguntando si tenían algún mensaje para el Valbanera. Diez minutos después no hubo posibilidad de contactar con él para contestarle. Sin embargo, el capitán de un cazasubmarinos dijo que vio el naufragio a las 23:00 horas de ese mismo día (¡la misma hora!); lo insólito y por tanto increíble es que no diera la voz de alarma inmediatamente.

Portada edición de la mañana de Diario de la
Marina del 20 de septiembre Clic para aumentar
No se volvió a saber nada más del Valbanera hasta el día 19; en Half Moon Shoal (Banco de la Media Luna) a unas cien millas al norte de La Habana. Un cazasubmarinos de la Armada americana, el US SC203, vio a lo lejos algo que sobresalía del agua, al acercarse se percataron de que se trataba de un naufragio. Un buzo bajó al pecio y allí pudo leer sin ninguna dificultad el nombre del vapor perdido. Estaba apenas a doce metros de profundidad, por lo que el palo se encontraba emergido. Todos los que observaron el barco hundido vieron con perplejidad cómo las lanchas salvavidas estaban en su sitio y lo más sorprendente, no había ni un solo cadáver. ¿Qué había causado el que no hubiese ni un solo cuerpo a la vista? ¿Las arenas movedizas habían engullido todo? Pero, allí estaba el barco intacto.

No tardaron en aparecer relatos inspirados en el desastre. Los lugareños cuentan leyendas en las tabernas sobre el cargamento de oro que llevaba el transatlántico y cómo fue saqueado por pescadores de esponjas griegos, frecuentadores de la zona por la gran riqueza en tan preciado producto; también cuentan que si pasas por allí en una noche de tormenta tendrás la desgracia de escuchar los silbidos del barco y verás una gran sombra luchando con los elementos para no hundirse en el mar... o en la arena... o en el recuerdo de los marineros.

En el Banco de la Media Luna duerme para siempre el misterio del Valbanera
"Escoben Coral y Ramiro González"

Vídeo: la tragedia del barco de las arenas movedizas que partió de Canarias



Datos del vapor Valbanera
Bandera
Historial
Astillero
Connell - Glasgow
Tipo
Transatlántico
Operador
Naviera Pinillos
Botado
1906
Baja
10 de septiembre de 1919
Destino
Hundido por un huracán, 488 muertos.
Características generales
Eslora
121,9 m
Manga
14,6 m
Puntal
6,5 m
Propulsión
alternativa de triple expansión
Velocidad
12 nudos
Capacidad
1200 pasajeros repartidos en 4 clases. Clase inmigrante viajaba en los sollados

El vapor Valbanera fue un gran buque correo transatlántico de vapor español, propiedad de la compañía de navegación Naviera Pinillos. Su naufragio en 1919, con 488 muertos, constituye el peor desastre marítimo español en tiempo de paz hasta la fecha, superando el naufragio del Vapor Príncipe de Asturias en 1916 que provocó 457 fallecidos. Ambos pertenecían la misma compañía: Naviera Pinillos.

Historia
Fue construido en Glasgow, Escocia, y entregado a la Naviera Pinillosen noviembre de 1906. Fue bautizado como Valbanera en honor a la Virgen de Valvanera, de La Rioja aunque por algún error se modificó el nombre cambiando la v por b.[1]​Fue asignado a la línea entre los puertos mediterráneos y atlánticos españoles de Canarias, a Puerto Rico, Cuba y los puertos norteamericanos del Golfo de México. También navegó en la ruta entre España, Brasil y Argentina. Tenía capacidad para 1200 pasajeros.

Naufragio
El 7 de septiembre de 1919 zarpó de Santiago de Cuba con destino La Habana conociéndose la inminencia de un huracán. El buque esperaba llegar a puerto a tiempo para esquivarlo. El 9 de septiembre el vapor trató de entrar en el puerto en La Habana pero el temporal se lo impidió. La nave naufragó a causa de la fuerte tormenta el 10 de septiembre, notablemente alejada de su ruta, cerca de Rebecca Shoals, en la costa de Florida.​ 488 personas perdieron la vida en el naufragio (la mayoría canarios), es considerado la mayor tragedia marítima española en tiempos de paz.

El día 19 en Half Moon Shoal (Banco de la Media Luna) a unas cien millas al norte de La Habana un barco de la Armada estadounidense vio que algo sobresalía del agua. El vapor Valbanera se había hundido apenas a doce metros de profundidad, por lo que el palo se encontraba emergido. Misteriosamente, no encontraron ningún cadáver y todas las lanchas salvavidas estaban en su sitio. En torno al naufragio de este transatlántico se ha especulado bastante. ​

El número de víctimas no fue mucho mayor porque muchos pasajeros se bajaban al llegar a Santiago de Cuba pese a llevar billete hasta La Habana, por ser el precio de este último menor.

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